viernes, 2 de octubre de 2015

UNA HUELLA BORROSA

El lado positivo del Mayo Francés


En mayo de 1968 se produjo en Francia la rebelión obrero-estudiantil conocida como el Mayo Francés, que puso en jaque al gobierno de Charles De Gaulle. A la serie de sucesos que tuvieron lugar en Francia se los definió de distintas formas, como crisis, revuelta, huelga y hasta revolución, pero este último término no se aplica mucho, ya que, la situación política quedó simplemente modificada y no transformada por completo. A pesar del supuesto fracaso del movimiento, ¿quedó alguna huella de esa revuelta de Mayo del 68?

El movimiento de Mayo del 68 no provocó cambios realmente decisivos en la sociedad francesa, aunque, la Universidad sí cambió, ya que, los estudiantes y los profesores se adueñaron prácticamente de ella dejando de lado el autoritarismo en la enseñanza. Danielle Tartakowsky, especialista en historia social y cultural de la vida política francesa en el siglo XX, agregó que “Hubo una serie de cambios concretos” y en referencia a la actualidad expresó que “Vivimos en una sociedad que cambió, y mayo del ’68 está en el origen de esos cambios. Ahora que hay muchas movilizaciones estudiantiles, hay que decir que ningún gobierno pudo cuestionar el ingreso libre e irrestricto en las universidades, y en este sentido mayo del ’68 marca un antes y un después”.

En las fábricas, los trabajadores acordaron con el presidente un 35 por ciento de aumento en el salario mínimo industrial y un 12 por ciento para el resto de los trabajadores, además de mejoras en las condiciones de trabajo y un aumento de influencia de la labor de los sindicatos. Logros conseguidos en este caso luego de que los obreros transaron con el gobierno de Charles De Gaulle y abandonaron a los estudiantes, dejándolos solos en las calles, como en los inicios de la revuelta.
Además, algunas consignas que estaban presentes en sus pancartas fueron logradas, como es el caso del reconocimiento de los derechos de la mujer, la democratización de las relaciones sociales y generacionales, la liberación sexual y el protagonismo de la sociedad civil.

Finalmente se puede resaltar que este movimiento motivó a los jóvenes de otros países, tal y como remarcó Cohn-Bendit, uno de los protagonistas del Mayo Francés en su libro Olvidar el 68, donde dijo que “Mayo del 68 fue un fenómeno complejo, de carácter global y planetario. Allí la juventud emergió de forma masiva como una categoría social y cultural específica, manifestándose en contextos tan diferenciados como los países del Estado de Bienestar europeo (Francia, pero también Alemania, Inglaterra e Italia entre otros), los Estados Unidos, los países periféricos de América Latina (como es el caso de Cordobazo en Argentina) o la ex  Checoslovaquia.”

A pesar de su aparente fracaso, los reclamos de los jóvenes abrieron un nuevo período en las relaciones sociales y trajeron nuevos aires al mundo, a un mundo en donde las estructuras y estilos de vida empezaban a verse como anticuados y asfixiantes.


Por Patricio Saporiti



No hay comentarios:

Publicar un comentario